CONTAR HISTORIAS
El contar historias es el mecanismo para solucionar y decodificar los problemas que tiene la especie humana y tiene un efecto terapéutico, calma la ansiedad. Es un placer; dicho en cristiano antiguo.
Es una vieja profesión que nos permitió hasta hace muy poco; en forma exclusiva, el conservar nuestros conocimientos.
Digo que hace poco; considerando que nos paramos como Australopitecus hace 4.000.000 de años y escribimos aparentemente hace sólo unos 30.000 años.
Hay libros chinos taoístas de hace unos 3.500 a 5.500 años. En Occidente dicen que los libros más antiguos son de unos 1000 años A.C.
En las cabañas neolíticas sólo podían transmitir el conocimiento hablando y dibujando, hace 30.000 años, aunque parece que en esta etapa el ser humano comienza a pintar lo que habla.
Hoy sabemos que este neandertal hablaba y la genética nos dice que este hombre de hace sólo 43.000, años compartía el don del verbo con otros humanos que vivieron 500.000 años, atrás.
Los individuos, las familias, las naciones y la humanidad entera fuimos acumulando información, pensando acerca de ella, sintiendo lo que nuestros pensamientos nos generan y vivenciando cada experiencia para fijar en nuestra conciencia colectiva todas esas impresiones. Es nuestra manera de vivir, praxis y aprendizaje; es nuestro único legado para los que nos seguirán.Pongamos en las historias todo nuestro amor; las religiones, la ciencia, la filosofía, la literatura son simplemente formas de contar la verdad, el sentido de la existencia.
Trigramas, igual que el A.D.N (ácido desoxiribonucleico) que es cortado por el A.R.N.(ácido ribonucleico), cada 3 bases púricas o pirimídicas. ¿Casualidad?.
Las telarañas y las constelaciones reflejan la manera en que el Universo con su indiscutible inteligencia entreteje las relaciones entre cada una de sus manifestaciones. El tres ¿es un número simbólico queridos hermanos?.
El cielo sobre el lago es la primera tirada que obtuve del I- Ching al preguntar por el título de este libro. Adelante ; con la acción correcta, a paso firme.
La vieja profesión de contar historias se usa para sanar; como vemos en las historias simples, esas que cuentan los comunicadores y los"escribidores" como diría Vargas Llosa ; en los medios donde el hombre, sigue en contacto con la naturaleza. Historias sencillas que son un remanso para el alma.
Y sanan. Sanan el alma; no lo duden.
Y sanan. Sanan el alma; no lo duden.
El cuento de Eulogio
Una vez, en un pequeño pueblo de la campaña oriental, llegó una comitiva de monjes budistas, acompañados de un grupo de europeos de habla hispana y francesa.
Eulogio, un huérfano que vivía con su abuela se acercó interesado a escucharlos de noche; en el club del pueblo, mientras los monjes se presentaban a la comunidad.
Un laico español hablaba sobre iluminación y salvación y Eulogio que era muy bueno e ingenuo, pero corto de entendederas, escuchaba fascinado.
De la conversación, nuestro pequeño amigo se guardó; que había una técnica para iluminarse que le daría la dicha y le permitiría reencontrarse con sus antepasados.
Añorando volver a ver a sus padres se durmió con una sonrisa de determinación y paz; les había creído a los monjes.
Unos días después con los monjes y un traductor recorriendo el pueblo; se le aparecen en lo de Justina, palmeando las manos.
La abuela, Doña Justina abre la puerta mientras charlaba con Hermidio, un vecino. Se da vuelta y se encuentra con unos hombres de pollera naranja. Bastante asustada, retrocede y queda apoyada contra la puerta del patio. Hermidio se ríe y contagia al pequeño Eulogio que lo acompaña en la carcajada.
El niño charla con los monjes y les pregunta si va a poder volver a ver a sus padres muertos en un accidente 2 años antes. Estos le dicen que con disciplina y mucha constancia puede lograr eso y más y le enseñan a respirar profundo.
Cuando los monjes continúan su peregrinaje; Eulogio, a veces los espera , al borde del pueblo, mirando en la lontananza.
Eulogio crece con estos conocimentos y la esperanza muy dentro de su alma.
El muchacho recuerda haber oído a un francés diciendo que en Buenos Aires había un Maestro consumado que conocía " la técnica".
Un día en el almacén, gente reunida, chismorreo, Eulogio revisa revistas viejas porque al pueblo no llega el diario.
Hermidio, contaba el cuento de los monjes visitando a Doña Justina..."Nunca vi una vieja recular tan rápido en alpargatas"... Risas.
Eulogio, centrado, pensando en la técnica, la iluminación y El Maestro.
Y; de repente,¡ un aviso en una de las revistas viejas ! = Maestro consumado, Bs. Aires y la dirección de un gimnasio y spa concheto.
Nuestro niño salió raudo bucando a su abuela que se encontraba en la plaza contestando a una vecina con un gesto típico de la Doña.
Justina le dijo que tenía que esperar a ser un hombre. Eulogio esperó.
Diez años pasaron y Eulogio con 19 años parte a Buenos Aires al encuentro del Maestro, consumado. ¡Que lo parió!, que paciencia este muchacho.
Al llegar a la city, Ezeiza, taxi y después de un largo, largo, viaje; ( son bravos los tacheros porteños),arriba, a la vieja dirección.
Desazón, desilusión, no estaba el instituto del maestro, la pared despintada decía gimnasio Sión. Eulogio, respiró hondo como le habían enseñado los monjes, y se dió vuelta, ya tranquilo y confiado.
Enfrente un boliche viejo, de copas. Le pareció familiar y cruzó.
http://vimeo.com/everynone/symmetry
Acá les dejo un link para reflexionar sobre simetría y polaridad. Suerte y empeño QH.
Un laico español hablaba sobre iluminación y salvación y Eulogio que era muy bueno e ingenuo, pero corto de entendederas, escuchaba fascinado.
De la conversación, nuestro pequeño amigo se guardó; que había una técnica para iluminarse que le daría la dicha y le permitiría reencontrarse con sus antepasados.
Añorando volver a ver a sus padres se durmió con una sonrisa de determinación y paz; les había creído a los monjes.
Unos días después con los monjes y un traductor recorriendo el pueblo; se le aparecen en lo de Justina, palmeando las manos.
La abuela, Doña Justina abre la puerta mientras charlaba con Hermidio, un vecino. Se da vuelta y se encuentra con unos hombres de pollera naranja. Bastante asustada, retrocede y queda apoyada contra la puerta del patio. Hermidio se ríe y contagia al pequeño Eulogio que lo acompaña en la carcajada.
El niño charla con los monjes y les pregunta si va a poder volver a ver a sus padres muertos en un accidente 2 años antes. Estos le dicen que con disciplina y mucha constancia puede lograr eso y más y le enseñan a respirar profundo.
Cuando los monjes continúan su peregrinaje; Eulogio, a veces los espera , al borde del pueblo, mirando en la lontananza.
El muchacho recuerda haber oído a un francés diciendo que en Buenos Aires había un Maestro consumado que conocía " la técnica".
Un día en el almacén, gente reunida, chismorreo, Eulogio revisa revistas viejas porque al pueblo no llega el diario.
Hermidio, contaba el cuento de los monjes visitando a Doña Justina..."Nunca vi una vieja recular tan rápido en alpargatas"... Risas.
Eulogio, centrado, pensando en la técnica, la iluminación y El Maestro.
Y; de repente,¡ un aviso en una de las revistas viejas ! = Maestro consumado,
Nuestro niño salió raudo bucando a su abuela que se encontraba en la plaza contestando a una vecina con un gesto típico de la Doña.
Justina le dijo que tenía que esperar a ser un hombre. Eulogio esperó.
Diez años pasaron y Eulogio con 19 años parte a Buenos Aires al encuentro del Maestro, consumado. ¡Que lo parió!, que paciencia este muchacho.
Al llegar a la city, Ezeiza, taxi y después de un largo, largo, viaje; ( son bravos los tacheros porteños),arriba, a la vieja dirección.
Desazón, desilusión, no estaba el instituto del maestro, la pared despintada decía gimnasio Sión. Eulogio, respiró hondo como le habían enseñado los monjes, y se dió vuelta, ya tranquilo y confiado.
Enfrente un boliche viejo, de copas. Le pareció familiar y cruzó.
Al entrar ve a una pareja de veteranos hablando con el dueño.
Se sienta, pide una coca y escucha la charla de los parroquianos. El veterano contando un partido clásico Boca - River en la Bombonera."Alargaron 20 minutos el partido hasta que empató Boca y la maestra consumada ( se refería a su señora la cual miraba con sorna a los 2 fanáticos de River) me tomaba el pelo y gozaba".
Eulogio; veloz como acostumbraba, sintió lo de "maestra consumada" y con tantos años de espera, pensando en los viejos, se largó.
" Señora, ¿ Es usted maestra consumada en iluminación y salvación del alma?". Silvina (así se llamaba) que sí era rápida, muy rápida, la bonaerense, vió al muchacho y le contestó: " Pibe, soy maestra y consumada, ¿ qué precisás?".
Eulogio, feliz, dijo: " ¡Que suerte!, creí que me había perdido"... y le contó con detalle el porqué de su presencia en la gran ciudad.
Silvina, ni corta ni perezosa lo reclutó como alumno y se lo llevó para su casa dejando boquiabiertos al bolichero y a su marido que no llegaron a reaccionar. Por suerte olvidaron las penurias de su mutuo amor y pasión, River Plate, los gallináceos.
Al otro día Silvina se despertó y penso en armarle una rutina espiritual a su víctima. Como era de origen judío, buscó el Talmud y algo que tenía sobre cábala y le dijo a su esposo que era católico apostólico romano e iba a misa de vez en cuando: " ¿Che, tenés la Biblia por ahí?".
El otro le contestó: ¿La biblia?, a lo cual la brujita le espetó: "Traéla y dejáte de joder que hoy mismo elimino, sirvienta, cocinera y jardinero, pero ni soñés con reducir la guita que me pasás, ¿oíste?". " Si, mi vida".
Con este diálogo se decidieron los próximos 40 años de la vida de Eulogio.
Nuestro héroe, bajo la dirección de su maestra consumada pasó 40 años, sí 40 años, trabando de sol a sol, sin días francos para la brujita.
La receta de Silvina para que salvara su alma, consiguiera la vida eterna y el nirvana consistía en:
Eulogio, pleno de fe, miraba con amor y esperanza a su Maestra y seguía adelante feliz y confiado.
Pasados los 40 años Eulogio osó preguntar a la pareja de octagenarios:
" Maestra , ¿estoy preparado para iluminarme y ver a mis padres? ".
Silvina, en un día embromado con su cáncer de estómago, le dijo:
"Ma, sí, vení al patio que yo te ilumino, hijo de p...".
El esposo ni pestañeó, sordo como una tapia y duro con un Parkison de 30 años de evolución.
Maestra y alumno arrancaron para el patio. Al llegar nuestra brujita pergeñó al toque su segunda receta, salvífica e iluminatoria:"Subite al árbol de paltas grande boludo y colgate de la rama más alta!".
"Si, maestra".
Eulogio, algo ansioso, raro en él, trepó agilmente y colgado a 14 metros de altura preguntó:"¿Qué hago?
Se sienta, pide una coca y escucha la charla de los parroquianos. El veterano contando un partido clásico Boca - River en la Bombonera."Alargaron 20 minutos el partido hasta que empató Boca y la maestra consumada ( se refería a su señora la cual miraba con sorna a los 2 fanáticos de River) me tomaba el pelo y gozaba".
Eulogio; veloz como acostumbraba, sintió lo de "maestra consumada" y con tantos años de espera, pensando en los viejos, se largó.
" Señora, ¿ Es usted maestra consumada en iluminación y salvación del alma?". Silvina (así se llamaba) que sí era rápida, muy rápida, la bonaerense, vió al muchacho y le contestó: " Pibe, soy maestra y consumada, ¿ qué precisás?".
Eulogio, feliz, dijo: " ¡Que suerte!, creí que me había perdido"... y le contó con detalle el porqué de su presencia en la gran ciudad.
Silvina, ni corta ni perezosa lo reclutó como alumno y se lo llevó para su casa dejando boquiabiertos al bolichero y a su marido que no llegaron a reaccionar. Por suerte olvidaron las penurias de su mutuo amor y pasión, River Plate, los gallináceos.
Al otro día Silvina se despertó y penso en armarle una rutina espiritual a su víctima. Como era de origen judío, buscó el Talmud y algo que tenía sobre cábala y le dijo a su esposo que era católico apostólico romano e iba a misa de vez en cuando: " ¿Che, tenés la Biblia por ahí?".
El otro le contestó: ¿La biblia?, a lo cual la brujita le espetó: "Traéla y dejáte de joder que hoy mismo elimino, sirvienta, cocinera y jardinero, pero ni soñés con reducir la guita que me pasás, ¿oíste?". " Si, mi vida".
Con este diálogo se decidieron los próximos 40 años de la vida de Eulogio.
Nuestro héroe, bajo la dirección de su maestra consumada pasó 40 años, sí 40 años, trabando de sol a sol, sin días francos para la brujita.
La receta de Silvina para que salvara su alma, consiguiera la vida eterna y el nirvana consistía en:
- Levantarse de mañana bien temprano 4.00 hrs, duchazo, ropa de fajina.
- Rezar 5 minutos y sentarse quieto con la columna recta; 5 más pensando en sus padres.Estos 2 puntos recordemos salieron del Talmud, la Biblia y el Cábala.
- Luego trabajaba sin parar hasta las 23.30, comía su única comida diaria, otro duchazo y al sobre.
Eulogio, pleno de fe, miraba con amor y esperanza a su Maestra y seguía adelante feliz y confiado.
Pasados los 40 años Eulogio osó preguntar a la pareja de octagenarios:
" Maestra , ¿estoy preparado para iluminarme y ver a mis padres? ".
Silvina, en un día embromado con su cáncer de estómago, le dijo:
"Ma, sí, vení al patio que yo te ilumino, hijo de p...".
El esposo ni pestañeó, sordo como una tapia y duro con un Parkison de 30 años de evolución.
Maestra y alumno arrancaron para el patio. Al llegar nuestra brujita pergeñó al toque su segunda receta, salvífica e iluminatoria:"Subite al árbol de paltas grande boludo y colgate de la rama más alta!".
"Si, maestra".
Eulogio, algo ansioso, raro en él, trepó agilmente y colgado a 14 metros de altura preguntó:"¿Qué hago?
"¡Tiráte, boludo!"
Eulogio, sereno, se soltó y voló; lleno de luz. Saludó con un beso a su Maestra y modificando su vuelo ascendió sin prisa a encontrarse con sus padres.
Moraleja: Con la actitud correcta; no importan las recetas, así que, dale pá delante, con fe.
Eulogio, sereno, se soltó y voló; lleno de luz. Saludó con un beso a su Maestra y modificando su vuelo ascendió sin prisa a encontrarse con sus padres.
Moraleja: Con la actitud correcta; no importan las recetas, así que, dale pá delante, con fe.
Fin de la historia.
http://vimeo.com/everynone/symmetry
Acá les dejo un link para reflexionar sobre simetría y polaridad. Suerte y empeño QH.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario